Introducciòn

La música típica de Veracruz no tiene representante más conocido que el inconfundible son de influencias caribeñas y afroamericanas. El son jarocho es música que se canta y que se baila, que se disfruta en los alegres fandangos y que es identidad ante propios y extraños.

Este género es típico de la región del sotavento veracruzano, ubicado en el sur de este estado. Hacia el siglo XVII, la confluencia de varias culturas, entre ellas cubanas y rusas, originó un ritmo armónico, frecuentemente carente del concepto de compás, y de tono que varía según los gustos de los músicos y la voz de quienes cantan.

No hay son sin jarana huasteca, un tipo de guitarra de ocho cuerdas inspirada en la vihuela que lleva la armonía de los sones. En muchos lugares están presentes los violines, las arpas, los panderos, las armónicas y los requintos. Para acompañar, un cantante o grupo de cantantes entonan un conjunto de versos o coplas aprendidas o improvisadas. A la ejecución de los versos se le llama versada.

La instrumentación cambia dependiendo de la zona del estado en la que se escuche: en el Puerto de Veracruz y zonas adyacentes se usa el arpa, las jaranas y el violín, en la zona del Papaloapan se usan las jaranas y las de son o requintos; hacia los Túxtlas es usual la jarana pequeña o mosquito, y requintos de doble cuerda. Por último, en la zona del Istmo, las jaranas suelen ser de caja grande y brazo corto y de sonido muy agudo, en cambio, las guitarras son de suave sonido.

El “Son” es una combinación de música, danza y poesía; pero también una expresión de identidad en la vasta zona que abarca la región centro-sur del estado de Veracruz, que se proyecta hasta todos los sentidos.

Deja un comentario

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar