El fandango
Es el nombre de una fiesta popular que incluye música y bailes populares, de gran tradición en Veracruz y regiones del Istmo. Muchas localidades como Minatitlán, Alvarado y Tlacotalpan aún realizan fandangos.
En los fandangos, los bailadores, hombres y mujeres o en ocasiones sólo mujeres, suben a una estructura llamada tarima, que resuena cuando es golpeada contra los zapatos. Este baile es conocido como zapateado y sigue la estructura de la música, ejecutando con gran rapidez pasos denominados redobles.

Antes de la difusión nacional e internacional del género, los bailadores realizaban el zapateado usando ropa muy sencilla, pues era parte de una tradición local en la que se divertían. A principios del siglo XX el son se volcó hacia un concepto de la cultura nacional impulsado por los ballets folclóricos y se adicionó una vestimenta más elegante como la que usaba la alta sociedad jarocha
La indumentaria femenina, llamada “traje de jarocha”, es de origen español y ha evolucionado con el tiempo. Viene de la cuenca del Papaloapan.
El traje de jarocha fue inspirado en la unión de las tres huastecas: La blusa blanca de tela lisa sin mangas, la amplia falda plisada con holán que llega hasta media pantorrilla, y sobre la blusa, la prenda llamada “Quesquene”; fueron tomadas de la huasteca potosina.
El mandil, el abanico y los collares de la jarocha, son del sur de Veracruz y los flecos que prenden del quesquene, de la huasteca tamaulipeca. Este hermoso traje es confeccionado en organza, gaza y organdí, en tono blanco o pastel.
El atuendo de los hombres se compone de una guayabera con cuatro hileras de alforzas en la parte posterior, cuatro bolsas, cuello tipo ranchero, un pañuelo rojo y un paliacate anudado al cuello, pantalón blanco, sombrero y botines blancos.


